Destacada

TONI (1934)

El neorrealismo antes del neorrealismo

Jean Renoir dirige una película basada en casos reales de crímenes pasionales, filmada en el sitio donde ocurrieron y actuada por gente del mismo nivel socio-económico.

Ésta primera descripción puede ser fácilmente catalogada dentro del mundo del neorrealismo, teniendo como gran diferencia, el hecho de que fue hecha en el año 1934 en el sur de Francia; representando al movimiento de su época, realismo poético.

A pesar de la vejez del filme, la historia se mantiene vigente; toma a un personaje cotidiano de clase trabajadora y explora sus aspiraciones románticas y personales, enfrentándonos con sus dudas y decisiones.

Renoir, hijo de artista y gozando de una vida privilegiada, se compromete con el arte y se desenvuelve en sus mundos con ligereza y creatividad. Canta por los prados y recorre confiado sus escenarios realistas.

La música es parte esencial en la película, una buena banda sonora que pienso funciona más cuando es sencilla y personal; un grupo de inmigrantes que canta su identidad al entrar y al salir de un mundo extranjero, nos habla de los personajes ficcionales, mientras deja un registro histórico de una comunidad real.

Claude Renoir de la mano de su tío, nos presentan una propuesta visual ambiciosa y en constante movimiento; a veces nos complace con destellos de vida que no necesariamente influyen directamente con la trama, en otros casos fortalecen un sentimiento; Toni escapando por la vías del tren.

Pienso que Toni es un tesoro fílmico; su director (del que no agregaré más), contó con Luchino Visconti en la asistencia de dirección, mismo que después sería pionero del neorrealismo italiano; ha sido influencia de muchos directores actuales, funcionando como guía, influencia o simplemente un buen entretenimiento que añeja como un buen vino.

La película, si no quedaba clara su poética, termina donde empieza; el viento sopla y los migrantes regresan por donde llegaron.

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Donde sueñan las hormigas verdes (1984)

Werner Herzog  viaja a Australia para hablar sobre la sociedad capitalista oprimiendo a tribus aborígenes australianas, disfrazando su crítica en una narrativa. Una compañía minera en búsqueda de uranio obstaculizada por dos tribus aborígenes que buscan defender el terreno que denominan, la tierra en donde las hormigas verdes sueñan. Las tierras sagradas de una tribu, contra el dinero corporativo en un mundo construido por el capital. 

En la película vemos tomas preciosas, una crítica tan natural que resulta más cercana a lo documental que lo ficcional y naturaleza que se cola en la película para enriquecer la narrativa. Siento que a momentos la narrativa se traba y avanza a un ritmo más lento del que traía, repitiendo mucho; todo cambia cuando entramos en la corte, ahí encontré los momentos más fuertes y claros de la crítica en la narrativa. 

Una corte con jueces y abogados disfrazados, peleando y juzgando a personas sin máscaras o acostumbradas a una realidad mucho más natural; no menos importante. Se habla de progreso, ¿progreso para quién?… quien aboga por las tribus critica la descarada forma que el “progreso” ha ignorado a este pueblo, que al fin al cabo, son parte de un país. Son su historia. Misma que no respetan y dejan morir, tal como se nos muestra con el individuo que sale a defenderse pero nadie le entiende; el último hombre de una tribu desaparecida por el “desarrollo” de un mundo injusto. Al final, no queda de otra, las cosas seguirán favoreciendo a quien juegue dentro del sistema; los sueños de las tribus seguirán existiendo, pero se debilitaran y poco a poco se perderán, teniendo como mejor posibilidad, quedar registrados en la historia. A veces ni eso.

Un pueblo que no cuenta más de tres porque no tiene la necesidad, sus prioridades son completamente distintas a la que nuestra sociedad acostumbra; no por eso malas o menos importantes. Los pocos dentro del sistema que buscan apoyarlos, terminan defraudados por la realidad y algunos volviéndose ajenos a la misma. Una película sobre la frustración y los sueños, una ficción muy cercana al documental; una realidad difícil de afrontar.

Ten Canoes (2006)

Rolf de Heer, un director blanco sale a la tribu de los Yolngu y filma una película… ¿Y? Mucho de lo que se habla de esta película es por esa «controversia». Aquí ya dimos un párrafo, pasemos a lo importante.

Lo importante para mí es la construcción del relato, desde la preproducción, hasta ciertos elementos de la edición; todo empezó con una invitación del actor proveniente de Ramingining, David Gulpilil, del pueblo yolngu. El director holandés/australiano, viajó a la tribu con su equipo de producción y un guión estructurado; al llegar, se enfrentó con una realidad distinta a la que esperaba y por lo mismo, reestructuró todo sus planes. De la mano de Peter Djigirr con quien comparte créditos de dirección, adaptaron el guión a la personalidad del pueblo; según el mismo de Heer, la película pasó de un tono más melodramático, a encontrarse con un tono más ligero propio de un pueblo juguetón y lleno de vitalidad.

Así fue como comenzó el rodaje de lo que sería el primer filme Australiano completamente hablado en una lengua indígena, suena interesante, ¿no?; lo es, una gran lección de inclusión y de narrativa, un archivo histórico y único en su tipo. Una película juguetona como la gente que la protagoniza, una historia con amor, celos, acción y hasta magia; una ficción que te adentra en lugares que jamás hubieras imaginado llegar, dándonos el extra de dejarnos un pedazo de historia sobre un pueblo que sin ayuda de un director inquieto, nunca nos hubiéramos notado.

Técnicamente es una maravilla, el sonido y la fotografía pasan inadvertidas haciendo de la película, una pieza sólida. Aunque me parece importante remarcar el fascinante trabajo de fotografía realizado por Ian Jones, que si bien hace un buen trabajo; halagar la fotografía es halagar directamente el diseño de producción (Beverley Freeman), que a su vez es el mismo pueblo que cuela su propia identidad en la película.

No me gustaría hablar mucho sobre la historia de la película, si llegaste hasta aquí vela; nada se pierde, mucho se gana. Para terminar, en caso de no haberte convencido, te comparto lo que a mí me terminó por convencer; la interesante forma de narrar una historia. Aprovechando el uso de blanco y negro y color, alterna entre el paseo de un viejo y un joven mientras el mayor le narra una historia de su pueblo; la narración del viejo se muestra a color y nos adentra en el pasado de la tribu, sus conflictos y miedo; mientras el paseo del viejo y el joven es en blanco y negro, ahí aprendemos de su cotidianidad.

Una película justa para un pueblo con muy poca visibilidad. El director no es un héroe, pero sus intenciones no son malas y la película tampoco. Dejemos de armar controversia en la nada y apreciemos el cine. Hay cosas más importantes por las cuales indignarse.

La vaca (1969)

La película dirigida por Dariush Mehrjui, fue un parteaguas en el cine Iraní; una semilla que llevaba tiempo en desarrollo, germinó con este film. Al inicio fue censurada por clara muestra de una sociedad pobre y olvidada, el tiempo y específicamente el visto bueno del ayatolá iraní Ruhollah Jomeini; le dieron la exposición necesaria para lograr adjudicarse el inicio de la Nueva Ola iraní (aunque muchos atribuyen el incio a Piel de serpiente de Hajir Darioush 1964).

Con mucho de neorrealismo, la vaca comienza planteandonos el espacio en donde se desarrolla; nos deja en claro como es el pueblo y la relación que tienen sus habitantes, nos justifica el sentimiento de unión que entrará en juego con el desarrollo de la trama, y nos presenta al protagonista Masht Hassan, a su vaca y el amor que le tiene. 

Mucho corazón y ganas de exponer una realidad aprovechando la poesía, estos son los elementos claros que el director usa a su favor para construir una narrativa sólida; te enamoras con el pueblo y adoptas las necesidades del protagonista, lentamente te dejas llevar por la frustración que evade Masht Hassan y terminas en la locura observando al hombre perder su hilo. La película nos habla de su presente, nos resume Irán en un pequeño pueblo y simboliza sus problemas en el concepto de una vaca. 

No podré hacerle justicia a la película, al inicio me cautivó por completo pero conforme avanzo me perdí en mi cabeza y un poco de la lentitud de la narrativa; mucho pasa, no dejen que les venda la idea contraria, solo que se necesita estar atentos y comprometidos con el ir y venir de una historia que se toma su tiempo para plantearte la locura humana, la unidad y las adversidades. Prometo revisionado.

Moderato cantabile (1960)

La adaptación de la novela de Marguerite Duras, escrita por la misma junto a Gérard Jarlot y dirigida por Peter Brook; muestra una perfecta mezcla entre el talento escénico del director y la habilidosa visualización de Marguerite Duras a partir de su escritura.

La historia se nos presenta resumida en los primeros minutos de la película; una privilegiada clase de piano que no acaba de convencer a quien la toma, el juicio de la maestra, el asesinato de una mujer por su amante y el encarcelamiento del mismo. Una esposa que no está convencida de su vida, el juicio de su sociedad, la confusión llevada a al desquicio de la esposa por el encuentro con un amante y las consecuencias para el amante.

Una hermosa película que se toma su tiempo para pasearnos por el mundo de la protagonista, mezclarnos con sus preocupaciones y desear con ella su libertad; una película sumamente humana, con un buen director de teatro que apuesta por la actuación y rinde frutos. La química entre Jeanne Moreau y Jean- Paul Belmondo es increíble, desde los primeros minutos se sienten personajes vivos, reales y únicos; nos ponemos en sus manos y nos dejamos guiar por la narrativa. No hay nada que entender, en cambio, hay mucho que sentir; Moderato cantabile como título se contradice en cada segundo, es la esposa harta de la moderación y de su naturaleza; es el hijo aburrido con su educación y el amante contradiciendo cada uno de sus anteriores impulsos.

Una película que no nos deja pidiendo nada, aún cuando no complace; te lleva por paisajes bellos y una historia sólida, te adentra y no te suelta hasta que acaba. El piano te acompaña para no dejarte desolado y la fotografía te llena de vida a pesar de que sus personajes mueren lentamente. Moderato Cantabile es una sinfonía de contradicciones que se acompañan con moderación y sublime sintonía, una hermosa pero dura melodía.

La tentación de San Tony (2009)

La película dirigida por el estonio Veiko Õunpuu, nos lleva en una adaptación del mito de La tentaciones de San Antonio, en lo resulta una fuerte crítica social a una Europa (o un mundo) decadente y sin esperanza.

Tony un gerente de una fábrica, se emprende en un viaje por encontrar sentido y bondad en una realidad contraria; partiendo del entierro de su padre, el individuo se condena desde su primer pecado… la aberración sutil hacia un hombre miserable. Con ello llega su primera culpa, que a la hora de querer enterrarla,  da con un delito más grande que lo impulsará a denunciarlo; en su intento será inculpado por una policía igual de decadente como su propio pasado, torcida y sin escrúpulos pero inepta. Lo dejan ir para concentrarse en una mujer, misma que logra escapar gracias a que cruza vida con Tony. 

Me gustaría seguir con un análisis detallado de la trama, pero prefiero dialogar con quien quiera hacerlo; además de no contar con la suficiente certeza para aventarme ese desglose. La película habla de la decadencia, de una sociedad perdida en vicios y frivolidades; nos muestra la  desesperanza de todo un pueblo y el intento del individuo por salir de ese arrastre inevitable (o así lo interpreto). Vemos un granero o el pasado deteriorado, vemos un hogar que no parece hogar, un industria corrupta y viciosa, un proletariado empujado a la demencia, la iglesia sin esperanza y el sexo prostituido y grotesco.Cortarle las manos a quien intenta hacer algo y quien logra escapar, termina enterrando su culpa y volviendo al pecado. 

No estoy seguro de mucho de lo que vi, pero las fuertes e impresionantes imágenes junto a un intento de construir una línea lógica; me dejaron con un sentimiento de inconformidad y tristeza. Este tipo películas que fácilmente te pueden robar la esperanz, pero por lo mismo, te empujan a darle la vuelta; pensar, no quiero estar ahí, quiero evitar estar así. ¿Qué se puede hacer?… no estoy seguro, pero la película se quedará conmigo por un buen rato aunque intente evitarlo. Es bueno reflexionar. No pretende mal, lo expone. 

Cada plano plantea algo que el director tiene muy claro, cada aspecto en la película lo soporta. Desde el diseño sonoro, hasta la diseño de producción; todo construye un mundo tenebroso, lleno de miseria y misterio. Mucho de Tarkovsky y Pasolini, un tanto más de Luis Buñuel; un autor explorando su propia visión reconociendo su inspiración, aprovechándola y dejando frutos.

Trataré de sacar provecho de esta obra de arte surreal, una muestra del mundo alternativa y una fuerte crítica al individuo y su sociedad.

Shirley: Visions of Reality (2013)

Alguna vez vieron un cuadro y se preguntaron, ¿Cómo será haber estado ahí?… Probablemente Gustav Deutsch, sí.

Después de ver las obras de Edward Hopper, es casi imposible no ver la vida detrás; cada una de sus pinturas te transportan a su realidad. Gustav Deutsch logró trasladar la vida de pinturas al cine. ¡Vaya trabajo! El director recrea a la perfección los cuadros y va más allá; se pregunta por el presente, por las interacciones detrás y los pensamientos de los modelos. Nos lleva a través de la vida Shirley y hasta permite que se cole la vida alrededor de ella; a momentos parece que vemos acontecimientos reales, que entramos en la pantalla y escuchamos la radio con una Shirley contemplativa. 

Tanto nos mete en un mundo al que dota de vida propia, que la única forma de recordarnos que es una puesta en escena, es a través de meterse directamente con el escenario y moverlo demostrando que es dios en la narrativa. Una puesta escena y una vida. Una ficción y una pintura. Lenta, real y atrapada detrás de una pantalla.

Encuentros con hombres notables (1979)

Una adaptación del libro del maestro espiritual, G.I. Gurdjieff. Otra película de Peter Brook, ahora las actuaciones son mucho menos impresionantes; por otro lado, el mensaje y la trascendencia que intenta lograr, cruzan hasta donde el espectador lo permitan. 

El triunfo de Peter Brook reside en la adaptación funcional de una obra con muchos caminos; el autor sintetiza en una película de dos horas, mensajes complejos de manera puntual, accesibles y trascendente.

La película es una llamada a quien sufre o busca, a quien quiere cambiar o pretende mejorar. Es una duro encuentro con una realidad que aunque puede o no ser la verdad; nos enfrenta con nuestros complejos, tratando de derribar nuestras máscaras para avanzar y encaminarnos a trascender.

Aunque hay muchos aspectos que pueden discutirse, el mensaje en general nos invita a abrir los ojos; notar el caos interior y ponernos a reflexionar: ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es lo que queremos?, ¿Hacia dónde vamos? y no menos importante, ¿Quiénes somos?

Bueno, cada quien encontrará sus propios cuestionamientos; una llamada a cuestionar, a ceder a la insistencia del mundo espiritual de Gurdjieff y contestar. Empezar un diálogo.

En resumen, encuentros con hombres notables no se distingue por su parte técnica (que tampoco es pésima); quien logre dejar que esto no le afecte, se encontrará con una nueva posibilidad. En caso de abrirnos a explorar, podremos observar otra perspectiva de la vida, a veces despiadada pero en fin, enriquecedora. El que busca encuentra. Si tu búsqueda se orienta al bien, algo bueno podrás sacar.

Adalen 31 (1969)

La película dirigida por Bo Widerberg, como su nombre nos dice, nos lleva a Suecia al distrito de Adalen; ahí nos muestra la vida de sus habitantes y el desarrollo que llevó al trágico tiroteo en 1931.  Es de esas películas que te muestra desde lo más chico a lo más grande. Vemos la madurez de un chico, como vemos el espíritu de un pueblo, su posterior muerte y el esbozo de un espíritu renovado.

Personalmente me siento incómodo adentrándome en la crítica de la película; Bo Widerberg narra con tranquilidad pero con mucha profundidad, un historia que se puede entender sin dificultad y que se enriquece con cada visionado. Desde la superficialidad de un solo visionado, me atrevo a halagar su simpleza documental; te sientes inmerso en otro tiempo y nunca cuestionas ninguno de los elementos. Lo único que llega a irrumpir el orden, es el trágico tiroteo para el cual el director lleva preparando toda la película el terreno; cuando la tragedia ocurre, pierdes todas las líneas de la narrativa y te frustra al mostrarte la fragilidad de una vida. 

A momentos me recuerda a muchas pinturas, a momentos me siento en una obra impresionista de Manet o Renoir; en un inicio me sentía en la cotidianidad del cuadro Tarde de Domingo en la isla de la Grande Jatte del pintor puntillista Georges Pierre Seurat. Con esto aplaudo su plástica, desde el trabajo cinematográfico y el diseño de producción, hasta las decisiones de ritmo en la pre y post-producción.

Somos complejos, sencillos y vulnerables; nuestras historias se conectan con las de otros, visto en conjunto el individuo se ve como nada y nuestra vida se puede acabar con el simple impacto de una bala. En la película no se descarta nada, sentimos con los individuo y sus familias, como lamentamos la tragedia de un pueblo. Bo Widerberg exponiendo con sutileza su ingenio, tiene la suficiente paciencia para crear un mundo creíble

Un día en la vida de Ivan Denisovich (1970)

La película dirigida por el director de cine y teatro, Caspar Wrede, es una adaptación de la novela con el mismo nombre escrita por Alexander Solzhenitsyn, premio Nobel de literatura en 1970; en esta se describe las terribles condiciones de los presos en los campos de trabajo estalinistas a través del día de uno de sus prisioneros, Iván Denísovich Shújov.

La lucha de la humanidad contra la deshumanización. Prisioneros por opiniones contrarias, malinterpretaciones o simples azares de la vida; obligados a vivir una realidad en la que la comida apenas era comida y escaseaba, se les trataba como esclavos y se les empujaba a sacar el instinto de supervivencia antes que el sentido humano. Una encierro en el que se les obligaba a construir sus propias barreras. Un gobierno idealista y controlador, soñaban o se refugiaban detrás del comunismo; en cuanto su gente hablaba y se revelaba fuera de la línea ideada por el poder, no dudaban en encerrarlos enterrando su humanidad. Stalin lo inició y aunque su muerte liberó a algunos, mucho del sistema se mantuvo como arma de control.

Una película horrible y hermosa, por un lado te muestra la lucha constante de la humanidad por sobrevivir, mostrando destellos de verdadera sed de vivir y mantener el espíritu sano en el peor de los espacios; por el otro, la historia te presenta el paso de un día en escenario Noruegos perfectamente adaptados a su contexto, engrandecidos por la precisa visión del director de fotografía, Sven Nykvist. El perfecto uso de las luces te hacen recordar con belleza un hecho terrorífico; la delicadeza con la que la fotografía es tratada corresponde a la del tema. En conjunto con una narrativa bien llevada, el espectador puede llegar a sentir la fragilidad de una vida encerrada en los campos de concentración.

Aunque el reparto no corresponde al del lugar del acontecimiento, los actores dan el ancho y te permiten adentrarte sin ningún problema en la miseria vivida a causa de un gobierno opresor. En un principio me confundió el uso del inglés por los actores y el ruso en la narración; después de un rato de empezada la película, ignoré por completo el hecho y hasta agradecí tener la presencia del idioma que se supone hablaban en los campos de concentración. Puede que sea lo menos fidedigno, pero es un detalle intrascendente si se trata la historia con respeto… Caspar Wrede hace una gran adaptación, que aunque por el momento no puedo comparar con la novela, me voy con una muy buena impresión; observo una mundana pero realista puesta en escena, en donde observamos sin sensacionalismo, el sufrimiento y la impotencia de vivir en un sistema político injusto y opresor.

Las prisiones que nos construimos y la lucha por mantener el espíritu vivo aún a pesar de un mundo que te empuja a querer ver por ti a causa de las adversidades. EMPATÍA Y HUMANIDAD. Aún en uno de los lugares menos humanos de nuestra historia, se logra dar foco al otro lado de la moneda; te permite reflexionar sobre la injusticia sin embellecerlo, pero no te deja desolado y sin esperanzas sobre nuestra humanidad. 

El círculo perfecto (1997)

Ya llevamos casi tres semanas encerrados y esto me parece eterno; buen momento para poner las cosas en perspectiva. Sueño que canto, me veo colgado de un árbol; ahora no tengo ni voz ni lengua. Desde los primeros minutos de la película Ademir Kenovic nos deja claro que jugará con nuestros sentimientos y nos pondrá la infancia en la cual proyectaremos nuestra búsqueda por inocencia.

La preguntas que hacen los niños son las misma que haríamos en nuestros momentos más simples, sin embargo son las preguntas que mueven la narrativa; un gustito infantil supuso incluir una nueva línea narrativa, el perro camina lento y no sirve de nada. Pero esto es una película y hasta de la carga o la nada, se puede entrar al juicio del espectador para hacerlo cuestionarse y adentrarse. “¿Ahora está feliz el muchacho que disparó?”…

El poeta que adopta la inocencia, la educa para ver más allá de lo que la mente está preparada para hacer en la emergencia y la escasez. Quemamos zapatos antes que libros; lejos de ahí la gente come zapatos para reir. El director nos mete en los sueños de los protagonistas, los podemos ver en libertad; la tranquilidad dura hasta que la realidad masacra los sueños. No hay  miedo al presente, hay júbilo en la imaginación y la sencillez. El hombre duro vive perseguido por los fantasmas del caos, cierra los ojos y estamos en su pesadilla; lo vemos ahorcado, liberado de las cargas presentes. A un paso de volverse una película oscura. 

El poeta entra en razón, deja de fingir estar ahorcado y toma la decisión que lo perseguía día con día; no se le puede escapar al presente, pero se puede conservar el espíritu con la unidad y el amor. Una celebración amarga para mantenernos cuerdos. 

😦

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