La película dirigida por el estonio Veiko Õunpuu, nos lleva en una adaptación del mito de La tentaciones de San Antonio, en lo resulta una fuerte crítica social a una Europa (o un mundo) decadente y sin esperanza.
Tony un gerente de una fábrica, se emprende en un viaje por encontrar sentido y bondad en una realidad contraria; partiendo del entierro de su padre, el individuo se condena desde su primer pecado… la aberración sutil hacia un hombre miserable. Con ello llega su primera culpa, que a la hora de querer enterrarla, da con un delito más grande que lo impulsará a denunciarlo; en su intento será inculpado por una policía igual de decadente como su propio pasado, torcida y sin escrúpulos pero inepta. Lo dejan ir para concentrarse en una mujer, misma que logra escapar gracias a que cruza vida con Tony.
Me gustaría seguir con un análisis detallado de la trama, pero prefiero dialogar con quien quiera hacerlo; además de no contar con la suficiente certeza para aventarme ese desglose. La película habla de la decadencia, de una sociedad perdida en vicios y frivolidades; nos muestra la desesperanza de todo un pueblo y el intento del individuo por salir de ese arrastre inevitable (o así lo interpreto). Vemos un granero o el pasado deteriorado, vemos un hogar que no parece hogar, un industria corrupta y viciosa, un proletariado empujado a la demencia, la iglesia sin esperanza y el sexo prostituido y grotesco.Cortarle las manos a quien intenta hacer algo y quien logra escapar, termina enterrando su culpa y volviendo al pecado.
No estoy seguro de mucho de lo que vi, pero las fuertes e impresionantes imágenes junto a un intento de construir una línea lógica; me dejaron con un sentimiento de inconformidad y tristeza. Este tipo películas que fácilmente te pueden robar la esperanz, pero por lo mismo, te empujan a darle la vuelta; pensar, no quiero estar ahí, quiero evitar estar así. ¿Qué se puede hacer?… no estoy seguro, pero la película se quedará conmigo por un buen rato aunque intente evitarlo. Es bueno reflexionar. No pretende mal, lo expone.
Cada plano plantea algo que el director tiene muy claro, cada aspecto en la película lo soporta. Desde el diseño sonoro, hasta la diseño de producción; todo construye un mundo tenebroso, lleno de miseria y misterio. Mucho de Tarkovsky y Pasolini, un tanto más de Luis Buñuel; un autor explorando su propia visión reconociendo su inspiración, aprovechándola y dejando frutos.
Trataré de sacar provecho de esta obra de arte surreal, una muestra del mundo alternativa y una fuerte crítica al individuo y su sociedad.